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20/5/13

Disponible la segunda edición de Xilografía; Tiempo Para Ser




Ya se encuentra disponible en la tienda de Amazon, "El Libro Xilografía; Tiempo Para Ser", segunda edición, especialmente optimizado para su lectura en ordenadores, tabletas, y teléfonos inteligentes, a través del lector de libros electrónicos Kindle.


¿Por qué hacen “cuadros” los artistas plásticos?

¿Qué cosas se reflejan en sus imágenes?



El libro “Xilografía; Tiempo Para Ser”, aborda esos y otros temas relacionados, narrando en primera persona las experiencias de un joven universitario, que emprende una búsqueda personal en pos de dar respuesta a esas inquietudes.

A través de un texto simple y conciso, este libro deviene en una ventana propiciatoria de un casi “voyerismo”, que permite al lector atisbar aspectos íntimos del proceso existencial, mediante el cual un joven estudiante arriba a su entendimiento particular del arte, en esto radica su interés; porque si bien es cierto que la creatividad es connatural al ser humano, no todas las personas asumen la tarea de tratar de convertir esa creatividad en una actividad profesional.

Probablemente para la mayoría de las personas el proceso de concreción artística resulte algo nebuloso, permaneciendo ajenas a la complejidad y dureza que en ocasiones puede entrañar una actividad en apariencia lúdica.

Por otra parte también es probable que en algún momento todos nos hallamos sentido desconcertados ante alguna manifestación artística que escapa a nuestro entendimiento, especialmente aquellas que se alejan de lo decorativo, el trasfondo de Xilografía; Tiempo Para Ser, es la intelección del arte/proceso; no como un clásico ejercicio taxonómico o como una declaración teórica, sino como la exposición de hechos vivenciales, ciertamente particulares, pero enmarcados en el espectro de la experiencia humana universal, a través de su lectura cualquier lector podrá hacerse una idea de como una variedad de elementos externos aunados a elementos idiosincráticos, pueden inducir procesos creativos en los artistas y de como las circunstancias contribuyen a configurar las particularidades de sus obras. Su lectura resultará entretenida para quienes han pasado por procesos análogos y seguramente también ilustrativa para aquellos que no han tenido este tipo de experiencias.

6/2/09

Catálogo La pintura de Hernán Pérez

Breve mirada a la obra de pintor costarricense Hernán Pérez, con algunos apuntes autobiográficos y una bonita colección de imágenes, en scribd.

Catálogo muy sucinto e ilustrativo.


La Pintura de Hernán Pérez




26/1/09

Hernán Pérez, la preeminencia de la técnica.



Hernán Pérez - El mundo de Nago

Por esas cosas del destino he tenido el privilegio de observar la producción pictórica de Hernán Pérez de los últimos tiempos, y digo privilegio con toda intención, porque con la obra de Hernán sucede lo mismo que con la obra de muchos otros artistas costarricenses, que en su gran mayoría sale de nuestro país, o es adquirida por coleccionistas privados, sin haber sido expuesta al “gran público”, lo cual es una pena, porque Hernán como pintor atraviesa un momento de plenitud creativa y madurez técnica notable.

Quien se asome a su proceso creativo, percibirá un discurrir sereno, una congruencia entre lo que se propone y lo que consigue en su pintura, algo que caracteriza a Hernán como pintor es una cierta sensualidad técnica, es decir un deleite por profundizar en el oficio, como él mismo admite, tiene un gusto particular por la narración, que se traduce en una descripción pormenorizada de las cosas que son objeto de su pintura, no es de extrañar entonces que el estilo pictórico al que más acuda Pérez sea el realismo, aunque no es el único, su virtuosismo técnico lo induce a veces a ciertos divertimentos, como unas obras muy interesantes que pinto hace poco, casi en el estilo de Seurat.

Definir la pintura de Pérez formal o conceptualmente no es un asunto fácil, en su ya larga carrera la experimentación de medios y estilos ha sido constante, sus obras van desde lo casi “naïf”, en sus primeras etapas, hasta el foto realismo, en algunos de sus trabajos actuales, pasando por etapas intermedias en las que hizo guiños a cosas tan dispares como la escuela flamenca y el pop. Ese eclecticismo estilístico y el continuo estudio dotaron a Pérez de una refinada técnica, que le permite alcanzar sus objetivos artístico-formales sin mayor complicación.

Pérez maneja una visión global del arte; como dicen algunos divisa el gran panorama, particularmente el de la pintura, al hablar con él se tiene la impresión de estar ante alguien que ya hizo la tarea, su cultura visual y referencial son notables, merced a una memoria privilegiada, esto ha hecho que su obra se nutra de las corrientes más universales del arte, apartándose de poses y dogmatismos.

Si definir la pintura de Pérez no es fácil, tampoco lo es delimitar su temática, aún así ante su trabajo se comprende fácilmente que procede de un pintor en plena madurez, algunas de sus obras lo delatan como costarricense, pero uno muy universal; su evidente calidad técnica, y la apertura de sus concepciones pictóricas, trascienden por mucho lo regional.

El virtuosismo técnico de Pérez lo lleva a veces hacia la “representación fotográfica”, alguna vez se ha utilizado el término hiperrealismo para aludir a sus obras de este tipo, personalmente pienso que el término que calza es el de fotorrealismo, dado que el hiperrealismo norteamericano que toma cuerpo como contrapeso al expresionismo abstracto y al minimalismo, es en cierto modo un refinamiento técnico extremo de algunas tendencias del pop art, pero que no se desliga de lo que comúnmente se asocia con este; la cultura de consumo, lo artificial, lo industrial, cosas que evidentemente no están en el ánimo de lo que pinta Pérez.


Hernán Pérez - Hijo de agua

Sin entrar en clichés Hernán Pérez es un pintor costarricense, por lo general sus obras referencian su mundo y su espacio vital, que no es otro que Costa Rica, incluso al contrastar su faceta paisajística, con los grandes referentes de este género en Costa Rica, Teodorico Quirós y Fausto Pacheco, más allá de las obvias diferencias formales y algunas ideológicas, fácilmente se descubre los hilos que entroncan su trabajo con la tradición, la más evidente es ese impulso de salir a los caminos a cazar estampas de esa Costa Rica que se escapa, los íconos que reflejen la sencillez del “alma nacional” que se pierde… En fin todas esas cosas implícitas en su obra por el simple hecho de ser costarricense, aunque también sucede que a veces sus temas son apenas un pretexto para pintar, para él un acto existencial que vuelve discurso.

Hernán Pérez - Desnudo en bolsa plateada

Lejos de querer etiquetar la obra de Hernán, si tuviese que destacar algún aspecto de esta, sería la preeminencia de la técnica, de algún modo se siente que ya encontró lo que andaba buscando, por eso no sorprende que el destino de muchas de sus obras apenas se bajan del caballete, sea alguna colección extranjera.

Hernán Pérez en deviantart.

19/1/09

Conceden el Magón a Felo García






Hoy se anuncio la concesión del Magón de este año a Felo García, a pesar de que nunca he tenido ocasión de hablar con Don Rafael, la noticia me da gusto, por varias razones; es bueno que el Magón, máximo reconocimiento en el ámbito de la cultura que otorga el estado costarricense, recaiga de tanto en tanto en una figura de la plástica, además lo tiene de sobra merecido, pero para mi también es grato, porque la primera vez que realmente me interesé por la pintura fue por unas obras de de Felo García, que casualmente vi un día que me fugué del colegio para vagabundear por ahí, hace muchos años, de hecho el primer capítulo de un libro que escribí hace algún tiempo inicia contando esa anécdota.


Breve nota biográfica

La notica en:
Canal 7
La Nación

23/11/08

Falsificaciones y “Originales”



El periódico La Nación de Costa Rica nos sorprende hoy con su portada, no por el artículo principal, sino por el hecho de que lo hayan colocado ahí.


“Obras falsas de artistas ticos son abundantes en el mercado”


El articulo en sí no me impresionó gran cosa, casi le sentí un gustillo a infomercial, más que por intención talvez por la fuete principal de la periodista, no es que me parezca mal que se denuncie estas cosas, pero ya que se va a publicar algo así en la primera plana del domingo, día en que este diario da más énfasis a la cultura, me parece que no hubiera estado de más profundizar en el tema.


La falsificación de obras plásticas no es algo novedoso, tampoco en Costa Rica, recuerdo que 1988 uno de mis profesores del taller de grabado de la UCR, participaba de una comisión encargada de dictaminar la autenticidad de ciertas obras dudosas atribuidas a Fausto Pacheco, propiedad de una institución pública costarricense, principal coleccionista de la obra de Pacheco, en este caso no se trataba de copias, sino de obras que imitaban el estilo de este artista y se las hacia pasar como suyas.


En el caso de las obras únicas como la pintura, el dibujo y las técnicas de escultura que no impliquen moldes, es más difícil la falsificación, en el caso de la obra multiejemplar, como las diferentes técnicas de grabado, el asunto se vuelve relativamente simple, pero al hablar de esto se peca a veces de simplismo, en realidad el tema tiene muchas aristas, para entender lo que sucede en Costa Rica, creo que es importante recordar que esto se empezó a dar en una escala increíble con las obras de Dalí, de quien se llego a decir que tenía en su mano una “máquina de firmar”, en cierto modo fue él o su ejemplo, quien evidenció que la “masificación” de ciertas obras podía ser un asunto muy rentable, muchísimo se ha escrito sobre esto, pero para quien no esté al tanto aquí puede darse una idea.


Volviendo al medio costarricense recuerdo que en mis años de estudiante de grabado, sufrimos una escasez de papel para imprimir grabado en prensa, esto no sucedía porque no hubiese quien importara el papel a Costa Rica, sino porque el papel desaparecía de los anaqueles a penas lo ponían a la venta, resulta que ciertos artistas importantes en nuestro medio compraban todas las resmas de este tipo de papel, curiosamente ninguno de estos artistas era grabador, según entiendo compraban este papel para enviarlo a Talleres de impresión en algún lugar de Sur América, de donde les era devuelto con impresiones de sus pinturas, en litografía, o serigrafía, que en el plano formal ciertamente tenían mucha calidad.


Algo que en tertulias de grabadores a veces discutíamos era si aquello podía considerarse verdadero grabado, o un simple buen negocio, sin detenernos ahora en esas consideraciones lo cierto es que hubo y hay casos llamativos, como el de cierto maestro grabador que dedicó la mayor parte de su carrera a la xilografía, pero al final de su vida cuando todos estábamos ya consientes de su declive productivo aparecían en el mercado, y aún están omnipresentes en cuanta galería comercial se visite, numerosísimas impresiones de sus imágenes de siempre, ya no como xilografías, sino como serigrafías de tirajes grandes, ciertamente nada de esto es ilegal, en tanto sean los propios artistas quienes lo hagan, para eso son sus obras y pueden hacer lo que quieran.


Mi reflexión como grabador viene en el sentido de que muchos compradores incautos son asesorados por “expertos” vendedores, que no expertos en arte, eso es otra cosa, y terminan comprando “cuadros originales” y de este modo pueden lucir en sus casas, alguna autentica firma famosa, pero como decía Gorgojo: “Hasta ahí”. (Gorgojo, es un personaje de la farándula costarricense). En otras palabras no dejo de preguntarme si los compradores de ciertos grabados “originales” no habrán recibido gato por liebre.




22/11/08

La Sagrada Antropocentria

Clara Natoli clarita1000@gmail.com
Rome, Italy


De niño veía con cierta frecuencia, sobre todo en casas viejas, unas pequeñas urnas, a veces nichos, que contenían figuras religiosas. En ocasiones situadas sobre los pórticos, como centinelas, a quienes se confía la protección del hogar, otras veces menos públicos, ubicados en el interior de las viviendas, como reflejo material de la fe íntima de sus moradores, estos camarines constituían un espacio doméstico de honor, reservado para albergar en la cotidianidad familiar, representaciones atemporales de la divinidad, ya fuese La Virgen María, La Sagrada Familia, La Santísima Trinidad, El Sagrado Corazón de Jesús, o algún mortal que alcanzó la gracia de Dios y la santidad, estos objetos a la vez que profesiones más o menos públicas de fe, eran recordatorios constantes del ideal de trascender las cosas de este mundo.


Sculptor Rene LaVoie carving religious articles.Location: Quebec, Canada
Date taken: 1942
Photographer: John Phillips


Este simbolismo connatural a las viejas generaciones y enraizado en las más ancestrales expresiones de religiosidad, parece completamente fuera de lugar en nuestros días, hoy no son muchos los que conciben la vida como un efímero tránsito, por un valle de ilusión y lágrimas, repleto de distracciones materiales y de placeres que acechan a los desprevenidos, para robarles su oportunidad de alcanzar la vida eterna y verdadera, que solo puede acontecer en la presencia de Dios.

El auto realizarse aquí y ahora, parece ser el paradigma central de la “sociedad posmoderna”, el valor social de cada individuo está en relación directa a un “éxito personal” demostrable, ya no queda espacio para creer promesas de vida eterna, que demanden la auto postergación consciente y controlada de los deseos. Todas las cosas deseables son de este mundo.

A primera vista parece infantil preguntárselo, pero será que la paulatina desaparición de la iconografía religiosa popular es consecuencia de la “evolución cultural” de nuestra sociedad, que se ha vuelto a tal punto iconoclasta, que puede prescindir de la representación gráfica de la fe, de los ideales arquetípicos y de las personas que los han encarnado, serán estas cosas simples anacronismos de un tiempo ingenuo, o será que la representación gráfica del sistema de valores y aspiraciones más fundamentales de nuestra sociedad relativista, como el individualismo, la inmediatez, el materialismo, el hedonismo, la competencia, la ostentación y tantas cosas por el estilo, devendría en objetos francamente obscenos y vergonzantes...

Puede ser que me equivoque y que si existan íconos que representan los valores de nuestros días, por poner un solo ejemplo, la casi idolatría con que algunas personas honran algunas marcas de teléfono celular…



La obviedad de la simbología de esta obra, más en broma que en serio, convierte cualquier intento de comentario en un despropósito. En el plano formal la obra está en deuda con las esculturas de mi abuelo, escultor imaginero, con la memorable obra “Fútbol con dengue” de Pedro Arrieta QDG. Y con la manera de hacer de Joseph Cornell.


Título: La Sagrda Antropocentria 2007
Autor: Paul SJ
Técnica:Talla policromada y ensamble